Publicado en el Diario de Cádiz:
El debate sobre la preselección ya cansa. Basta que el número de agrupaciones parezca exagerado para que salgan de nuevo a la luz las miles de propuestas para modificar la primera fase, aunque en años no hayamos conseguido una fórmula a gusto de todos. Uno escucha las diferentes opiniones y todas tienen su parte de razón. La avalancha de grupos es sinónimo del interés que despierta el Concurso y eso significa que algo se está haciendo bien. Por contra, quienes defienden que la duración del Concurso es excesiva, basándose en que la cantidad no reporta forzosamente calidad, tienen un argumento de peso: al Falla hay que tenerle respeto. Mientras exista un Concurso abierto a todo el mundo y la autocrítica siga ausentándose cada noche de tantos locales de ensayo, no se podrá hacer nada. Una preselección fuera del Falla ‘espantaría’ a muchos grupos que vienen a Cádiz con la ilusión de participar, sin más pretensiones que pisar sus míticas tablas. Pero, ojo, no sería rentable para la organización. Y esta criba sin las agrupaciones punteras que han demostrado año tras año un buen nivel (sólo faltaría que tuvieran que pasar por esto), únicamente atraería a los familiares de los que se atrevan a pasar por un filtro tan descafeinado. Y además, la prensa no le prestaría mucha atención, lo que sería un freno para los que buscan sólo su minuto de gloria en la tele, en la radio, en los periódicos. ¿Quién le pone el cascabel al gato? Nadie quiere dar el paso y tomar medidas impopulares. Así pueden pasar cien años.
¿Y vosotros qué opináis?





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