La eterna batalla (antes del repertorio)

AntifazCada uno tiene su batalla eterna, interna. Recién nacido el sol de Febrero, aunque prematuro este año, empieza la particular batalla de cada carnaval que hace chistes de esas luchas que la vida te pone delante de la cara. Casi nunca sabemos contra quien luchamos, ¿verdad? (esto lo vemos después del carnaval). Pero hay tantos empeños en separar el bien del mal que parece que nuestro disfraz favorito sea el de juez. Y ¡pum! Martillazo y se acabó. Llevo razón. Este es mi grupo favorito y me gusta. Estos otros son malos de cojones, así que ni los escucho. Y si meto ácido entre alguno de ellos puede que los enfrente como se enfrenta la fe a la razón, la sinrazón a las letras, las letras al fanatismo, el fanatismo a la conciencia, la conciencia a los borrachos de coplas. Esto es carnaval. Al antifaz se le hacen agujeritos para mirar, sino corres el riesgo de quedarte ciego.

Somos absurdos al hilar la boca del que canta lo que el oído de enfrente no soporta. Sé lo que digo. Lo aprendí cuando me vestí de censura sin libro ni bastón de mando, y no mereció la pena porque hablaba gratis, como ahora, pero nadie salió ganando. Llueve sobre mojado en carnaval; y como no dejamos que se seque, la batalla es eterna. Por los agujeros del antifaz se ven los colores de la envidia, de la rivalidad antideportiva, de la zancadilla coplera. Veo batalla entre el dinero y el regalo; el primero es el verdadero dios momo y el segundo es el título de propiedad que el pueblo tiene en el carnaval. Entre el que gana y el que pierde; al que gana le hacemos altares con flores y lo sacamos en procesión aunque no tengamos el carné de su cofradía y al que pierde lo tiramos al suelo como si fuera un paquete de confeti. Entre el escenario y la calle; el escenario te pone un escudo en la pechera y una corona de laurel y la calle nos pone a todos los zapatos a la misma altura, aunque no la garganta. Entre la chirigota (qué gracioso) y la comparsa (qué guapo) sin etiquetas (habrá algún chirigotero aburrío y algún comparsista feo). La batalla está servida. Que conste que algunos no tienen más batalla que cantar. Así que a ver quién tiene cojones de repartir alas y cuernos. Yo desde luego, no.

Cada uno tiene su batalla eterna, su carnaval. La mía no la cuento porque no viene a cuento.

http://elantifazz.blogspot.com
José Castillo.

4 Respuestas a “La eterna batalla (antes del repertorio)”


  1. 1 Manuel S

    Cada palabra está cargada de razón. Antifaz, una vez más… La batalla acabó pero la guerra sigue.

  2. 2 GIRON (MIXTA DE UBEDA)

    Simplemente genial. Muy buena reflexión, no se podía expresar mejor. Enhorabuena por tus palabras, a más de uno le invitará a pensar por un momento.
    Nos vemos en la próxima BATALLA, por ver quien corta el jamón, jeje. Un abrazo.

  3. 3 angel

    http://www.los-palomos.webcindario.com/
    wenas gente aki os dejo la web de la chirigota de linares los palomos. un saludo

  4. 4 erkajita

    Magnífica reflexión. “Somos absurdos al hilar la boca del que canta lo que el oído de enfrente no soporta” plas plas plas…

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