Regreso

Dos años y medio. Ese era el tiempo que contaba día tras día, junto al muelle, esperando que regresara mi esposo. Dos años y medio de angustia y miedo, de rezos y esperanzas, y por fin, tras una complicada travesía, hacía dos semanas que se divisó en el horizonte las siluetas de tres barcos. En una de las carabelas regresaba él. Dos semanas ya, en las que quedaron atrás las dificultades.

Hoy el día ha nacido nublado. Ayer me comunicaron la muerte de nuestra señora Isabel. Desde hace dos años ya no me encontraba a su servicio. Su majestad me dio permiso para volver con mi familia a Cádiz, para esperar el regreso de mi esposo y hoy nos encontramos preparando el largo viaje hacia Segovia, para asistir a los funerales de su majestad la reina, por expreso deseo de su esposo Don Fernando. Mi esposo me ha pedido que en Sevilla nos demoremos unos instantes para visitar a su almirante y comunicarle el fallecimiento de su gran valedora y confortarlo en su enfermedad. Me cuenta que el genovés regresó enfermo de este cuarto viaje. En estos días me ha relatado todas las aventuras de los cuatro viajes de ese italiano. Han estado cargados de valor, de honor, de gloria y de éxito, aunque en algunos momentos también haya sufrido por las críticas y los intentos de rebelión. Me dijo mi esposo que el almirante sigue empeñado en descubrir nuevas rutas. Que se siente con fuerzas para continuar la labor que comenzó hace ya doce largos años.

Todavía me sigue sorprendiendo con relatos de tierras inimaginables. De ciudades con extraños edificios de piedra. Me atemorizan aun las batallas a las que tuvo que hacer frente, contra indígenas salvajes que no aceptaban la amistad cristiana de España. Todavía disfruto como el primer día con los cuatro regalos que me trajo de las indias. Cuatro magníficos presentes que me recuerdan a cada instante las alegrías y las penas que tuvo que soportar allende los mares. Esta mañana, mientras ultimábamos los preparativos de nuestra partida hacia el norte, me ha dicho que a nuestro regreso me tendrá preparado otro regalo. Yo he mostrado asombro y alegría, aunque ya me comunicó su hermana lo que tenía preparado. Ella me dijo que había comprado con todos los ahorros y la paga por haber servido en las indias, una pequeña pero bella casa junto a esa playa gaditana donde nos conocimos. Es su deseo no perder jamás de vista ese inmenso mar que separa nuestra madre patria del paraiso. Esa nueva tierra que me prometió que un día me mostraría a bordo de la “Santa María”. De esa nao que fondeada en el muelle se mece suavemente acariciando el mar.

2 Respuestas a “Regreso”


  1. 1 Manuel S

    Y con este se acaban los cuatro viajes de Colón.

  2. 2 victor

    PLAS, PLAS PLAS PLAS….

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