El segundo viaje

Atrás quedó la euforia del descubrimiento, las alegrías y las penas. El grupo de valientes regresó a la madre patria, demostrando a los incrédulos y los que deseaban su fracaso que tras ese inmenso y peligroso océano había vida, había tierra, había gloria… Volvieron cargados de riqueza, de vivencias que jamás podrían olvidar, de alegría por lo que conquistaron… Aquello era el paraiso y era suyo. Fueron testigos de una cultura nueva, de una vida nueva. Lo consiguieron, y aunque atrás quedó la nave capitana y algunos hombres, la expedición se coronó de fama. Los reyes reconocieron su valía y ese desconocido genovés alcanzó el título de Almirante de la Mar Océana. Las críticas de los que no confiaban en el proyecto fueron enmudeciendo.

Pero todo no quedó ahí. Ahora había que trabajar más duro aún para conquistar ese nuevo mundo. En muy pocos meses se preparó la segunda expedición. Había que arrebatar a los portugueses la oportunidad de conquista.

Nuevamente era esa Al-Andalus árabe, blanca, bella, cálida y acogedora, la que proveía de víveres, de hombres, de ilusión y de valor ese segundo viaje. La Hispalis y la Gades romanas eran las protagonistas. La historia se repetía. Esa mañana de septiembre el mar volvía a desafiar a las naves. La tripulación presta a las ordenes de su almirante. Algunos repetían travesía. Estaban ansiosos por llegar al paraiso, y aunque su primer viaje quedó grabado en su corazón y la experiencia los hizo fuertes, los nervios de éste también afloraban. No dejaban de mirar a esa segunda “Santa María”. Esta vez la “capitana” era “Marigalante”. -María- -buen presagio- -protégenos Santa Madre-. Todos los valientes marineros murmuraban y rezaban.

Y como en aquella mañana de agosto del año anterior, el almirante sube a cubierta. Todos enmudecen, la orden va a ser dada. Todo esta preparado, los vientos son favorables, la mar, aunque desafiante, está calma. El genovés esta vez está más seguro, la templanza se refleja en su rostro. Se siente capaz de su labor y orgulloso de sus hombres. Observa detenidamente a todas las naves. Centenares de ojos se clavan en él. Un sentimiento de felicidad le recorre el cuerpo y respirando hondo da la orden: -¡El paraiso nos espera, mis valerosos hombres! ¡Levad anclas! ¡Zarpamos hacia la gloria!-

Hoja de ruta

3 Respuestas a “El segundo viaje”


  1. 1 ALMIRANTE DE LA MAR OCEANA

    ¡¡Si señor!! permiso al marinero Manuel para encuadernar estas obras de arte denominadas hoja de ruta. Esperemos que puedas llenar un libro con aventuras y éxitos en la conquista…

    Pero te digo una cosa….el año que viene, el popu, lo escribes tú (jajaja)

  2. 2 victor

    Por mas viajes que he realizado, tus palabras enarbolan mi alma.

  3. 3 Airun

    Con razón dicen que, por mucho tiempo que pases con una persona, nunca se le termina conociendo.
    Yo sabía algo de tu faceta literaria, pero no tanto.
    Igual es que el cambio que se avecina en tu vida te inspira mucho más.

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