Mañana

Ya está cerca. Mañana comenzará la travesía. Será dura, habrá que luchar contra los elementos y lo desconocido. Surcaremos ese océano ignoto en aquella nao que se ve en el muelle, orgullosa y desafiante, acompañada de dos carabelas. Se llenarán de ilusión, de trabajo y de personas que lucharán por un único objetivo, el descubrir una nueva ruta, un nuevo mundo, una nueva vida…

La tripulación esta presta. Atrás quedó la desesperación y la incertidumbre. Por fin tuvo el apoyo, y ese genovés desconocido zarpará hacia poniente, persiguiendo al sol que le iluminará una tierra de riquezas y lo sacará del anonimato, para hacerlo pasar a la historia. Ahora que ve llegar el día siente temor, o quizá nervios, por la tarea que le toca desempeñar. Tendrá que dirigir a ese puñado de hombres valientes hacia el éxito. No puede fracasar. Todo el mundo se ha hecho eco de su proyecto y demostrará a los incrédulos que la gloria está tras ese mar oscuro y tenebroso que se muestra ante él.

Cae la noche y los marineros rezan sus plegarias. Creen en ese italiano que les ha prometido un cambio en sus vidas. Ultiman los preparativos de la travesía. El trabajo les mantiene tranquilos y por un instante no son conscientes de que mañana será el día.

Todo está preparado. Las naves esperan ansiosas en el puerto, mecidas por el mar que las desafía. Las cartas de navegación están bien estudiadas y aprendidas. La tripulación atenta a la orden de zarpar. El puerto es un hervidero de gente. Familiares y amigos observan expectantes a ese grupo de hombres que van subiendo en la nao. También se encuentran algunas personas que desean el fracaso de la expedición, para poder decir al rey que su esposa se equivocaba al confiar en ese hombre. Miran con recelo a los tres barcos y piensan que será la última vez que los vean. Y de fondo el romper de las olas como única música que los acompañará durante largos días.

-¡Ahí está!- -¡Es él!- Todos rumorean cuando ven al almirante subir a la nave capitana. La “Santa María” está completa. -¡Levad anclas! ¡Soltad amarras!- La orden está dada. El rumbo ha sido fijado. – ¡ZARPAD!-

4 Respuestas a “Mañana”


  1. 1 JoseM

    Oleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!! Que ganas. crick, crik, crik (comiendome las uñas)

  2. 2 Macc

    ¡Ole, ole y ole!, que gusanillo se me ha quedao en el estomago.

  3. 3 Victor

    Soltando amarras, señor¡¡¡¡

  4. 4 EL CHUSTICIERO

    que los vientos os sean favorables… espero que llegueis a buen puerto jejejejejejeje

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