El teatro Falla

El antifaz en el Falla

El antifaz en el teatro Falla

El antifaz en el teatro Falla

El antifaz en el teatro Falla

El antifaz en el teatro Falla

El antifaz en el teatro Falla

Tantas veces te sientes vacío – o al menos incompleto – por dentro, y tantas veces actúas, como el punta que canta en esa comparsa, para que nadie penetre en tu mirada ni sepa nunca que te falta algo; que llega un momento en que no puedes creer que algo o alguien te llene tanto. Entrar en Cádiz es un regalo para la vista; el mar abraza la ciudad completamente, y ella se deja acariciar por la marea atlántica y poderosa que la impregna de la sal que venimos a consumir hoy.

Mientras avanzamos entre risas vamos respirando Cádiz. Se nota el olor de las Habaneras de Carlos Cano. El acento es andaluz, pero no de Jaén. La pobreza de sus fachadas sonríe gracias a la felicidad de su enorme Carnaval.

El teatro está esperándonos, viejo, sonriente, y lleno de coplas por dentro. El agua aclara las voces; el vino las entona. Las guitarras se afinan nerviosas canturreando lo primero que sale de su profundo corazón. Empieza la actuación.

Empieza la actuación. El público de arriba, el que más cuesta arriba se le hace la recantada y puta vida, es el que más anima. Palmas, palmas y más palmas. Las manos se estrellan contra si mismas, encerrando un rato sus destinos en el armario del olvido. El teatro Falla empieza a funcionar fuera del escenario. Se abre el telón, y el teatro estalla. Los actores interpretan bromas y veras que consuelan los males del respetable. Cuando salen los primeros actores, primeros en interés, la catedral del Carnaval se cae en aplausos. Las palmas se tornan alegría exultante. Una letra sobre la pena de un pueblo hermano nos hace sentir mejor, o al menos, no exclusivos en esto de sufrir. Una broma que traspasa la ordinariez divide al aforo en dos, pero no deja a nadie indiferente. Palmas, palmas y oles. Miles de oles que reflejan el temor a que la función termine. Abajo el telón. Sólo los veinte minutos de la actuación de la comparsa que despierta mi conciencia y mi valentía merecen los setecientos kilómetros de coche.

Ahora queda recordar el canto de la verdad que por carnavales, y sólo por carnavales, se puede escuchar como regalo que el pueblo hace a sí mismo. Cual musulmán, siento que ya hice mi peregrinación a la Meca de mi antifaz. El antifaz, que vive en un eterno carnaval, mañana irá sonriendo al trabajo.

José Castillo.

3 Respuestas a “El teatro Falla”


  1. 1 EL CHUSTICIERO

    que ganas tengo yo de visitar el Falla en carnaval!!!…supongo que estará de muerte escuchar a las agrupaciones en la catedral del carnaval…

  2. 2 Victor

    El gran teatro Falla une mis dos pasiones, la musica y la arquitectura. A mi entender, arquitectónicamente el teatro no posee demasiadas cualidades dignas de reseñar. Es de estilo neomudejar, no demasiado grande, y de acabado en un ladrillo rojo intenso que no termina de integrarse en el conjunto arquitectónico y paisajistico donde se inserta. Volumétricamente si creo que establece un interesante juego entre la escala domestica y la de hito. De esa mezcla nace un acertado espacio escenico exterior, que solo se descubre tras atravesar las estrechas calles que llevan a él. Interiormente es demasiado recargado, aunque posee buena acustica, lo cual nos lleva al otro tema.

    Musicalmente el teatro Falla es EL TEMPLO. El origen de la afición y el fin último del carnavalero. Los pasodobles, tangos y cuples que suenan en su interior, son capaces de decorarlo, de darle mayor profundidad e incluso de multiplicar el aforo. Yo no he tenido la suerte de estar en su interior en una noche de carnaval, aunque gracias a tu descripción me imagino lo que sentiría. Pero mi sueño no es ese. Mi sueño, al igual que el de muchos de mis compañeros (supongo que tambien el tuyo), es pisar las tablas del teatro, y ver como el gran telon rojo se alza para escuchar mis coplas y se baja luego para despertarme de ese sueño vivido. No se si llegaré a hacerlo alguna vez, pero no dudeis que será uno de los días mas grandes de mi vida. Algun día…..

    Por cierto Jose, gracias por colaborar con nosotros y bienvenido a tu web.

  3. 3 tres por cuatro

    “…Carnecita de gallina…”
    Al escuchar la radio las melodías de preliminares y semifinales me acunan y me acercan al Falla, hoy al leer tu artículo he estado allí…Gracias.

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