Relleno de carnaval

Llego a casa de la abuela pensando en que un año más la decepción de no haber sabido disfrutar del carnaval me va a inundar sin remedio. Reconozco que alguien como yo, que se conforma con dejar volar los sueños, no es más que un torpe iluso que piensa que la ventana está cerrada para siempre. La abuela espera a que me baje de la nube y me saluda con su delantal y su sonrisa: como siempre, está en la cocina. Está preparando un relleno de carnaval. Me explica que es una receta muy antigua y popular y que a ella se la enseñó su abuela. Sin solución de continuidad, la nostalgia otoñal me invade a destiempo, y me imagino algún teatro donde las murgas de hace 60 años cantaban al pueblo sus miserias y sus amores. Efectivamente existía el Salón Nacional, más conocido por “Cine Canuto” por lo largo que era, donde cantaban cosas como esta: “pone muy buenos programas / nuestro salón nacional / pero lo que nos divierte / su precio tan especial / aprovechan la ocasión / por si pronto no hay dinero / de punta se le pondrán / los pelos al taquillero”.

A lo largo de los años siempre hubo un marteño que puso su ironía al servicio de la fiesta de febrero. Me hablaron del capachero; fue alguien que, para hacer justicia sobre su legado, haría falta más de un acceso a vuestra página. Su arte consistía sencillamente en escribir lo que pensaba (ojo que en aquellos años no era tan fácil poner en el papel lo que se pasaba por la cabeza sin correr el riesgo de dormir en la cárcel). Así que él escribía sus letras en las servilletas de los bares cuando el vino le acercaba las musas que le inspiraban esas inigualables coplas. Para los modernos chicos del botellón podría ser una referencia. Ahí va un ejemplo: “… Y tocante a la bebida / va tomando mal camino / todos los meses te suben / el aguardiente y el vino / aunque mucha gente diga / que eso le importa una jota / tienen que tener en cuenta / que el borracho sí lo nota / yo sé bien lo que me cuesta / esa dichosa bebida / casi me sale más caro / que el calzado y la comida…”

El olor de la cocina me hace regresar de nuevo. La abuela me pregunta si me voy a quedar a comer relleno de carnaval, y le contesto que sí, que nunca me perdería su relleno ni las coplas que guarda en su memoria.

José Castillo.

1 Respuesta a “Relleno de carnaval”


  1. 1 tres por cuatro

    …SACATE ESA ESPINA
    PíNTATE COLORETES,
    ES LA MEJOR MEDICINA.

    Cantar no es lo mío, pero si alguna vez te animas a organizar una agrupación,podríamos negociar lo de figurante o tramoyista.
    Pídele a tu abuela la receta, ¡ las tradiciones hay que mantenerlas!, entretanto ahí va mi “Relleno de carnaval”:
    * 1 pito de caña bien afinado
    * 3 ó 4 golpes de nudillo a ser posible sobre madera
    * mamar de las raíces , ya sabes “esto no es Caí, pero de allí hay que mamar”
    * mucha poca vergüenza
    * 1 vaso de buen vino que temple la voz y calme los nervios.

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